Cuidador de libros

Nació de una pelusa y un hongo. Su vida no fue sencilla. Despreciado por unos, temido por otros, a Liburuzain le acogieron solo los libros de la anarquía, aquellos que habitaban el expurgo. Con ellos aprendió el oficio: recolocar tejuelos, reparar cubiertas, desinsectar, arrinconar pelusas, acariciar, abrazar, amar. Leer. Practicaba de noche en los pasillos … Leer más