Era niña y había barro.
Las calles eran tierra, agua, juego, risa. La ciudad olía a pan y gritos lejanos.
Hoy, se despierta detrás de la ventana climalit. En el asfalto no ríe la infancia.
Escucha silencio. Respira tristeza.
Era niña y había barro.
Las calles eran tierra, agua, juego, risa. La ciudad olía a pan y gritos lejanos.
Hoy, se despierta detrás de la ventana climalit. En el asfalto no ríe la infancia.
Escucha silencio. Respira tristeza.
Hermoso!
Gracias😍
Me encantó!
Hermoso!
Resumidísima realidad… Despierta nostalgia. Lo triste es que no volverá ni aunque pusiéramos toda nuestra voluntad.