Revés

Está bueno caminar con las manos, con la cabeza bien cerca del suelo, rozando el polvo con los pelos, sintiendo la sangre cayendo al cerebro. Está bueno, digo, porque así, cabeza abajo, veo el mundo como me da la gana. Le cambio la orientación, el punto de referencia, los colores. Saludo con el pie derecho y hago fuck you con el izquierdo. Por qué no. La vida es así, un poco para el revés.

Mejor, digo, andar de punta cabeza.

Sólo así las histerias que molestan rebosan por los oídos. Salen despacito, con un poco de cera y, en cuanto las veo volar, floto. Sí, floto. Mis manos se elevan durante unos segundos y el viento me hace cosquillas en los pies. Enseguida vuelvo a tierra, me desplomo diría yo, y las palmas escuecen por las piedritas que rozan.

Da gusto el dolor concreto. Le digo chau y se va.

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.