Los vigías: narrativa que denuncia realidades incómodas

Las revoluciones no pueden hacerse en silencio. Esto es algo que tiene muy claro Taina Tervonen, quien ha asumido las voces de las personas que sufren sus migraciones, que transitan escenarios administrativos absurdos, que se ven forzados a tomar decisiones extremas, que pierden la vida. Los libros de esta periodista y escritora franco-finlandesa insisten en contarnos el relato de la realidad migrante, en denunciar las injusticias que enmarcan estos procesos, en llevarnos a contextos límites, que ya conocemos, pero que no queremos mirar.

Después de Los rehenes, Las sepultureras y la novela gráfica ¿A quién benefician las migraciones?, Tervonen nos trae Los vigías (Errata Naturae), un documento testimonial de quienes saltan al mar para alcanzar una tierra que se les promete mejor, pero también de quienes están al otro lado de la línea apoyando, salvando, acompañando el proceso.

Las vigías son cinco personas anónimas que trabajan en la sombra en las rutas marítimas del exilio. A veces, proporcionan previsiones meteorológicas para prevenir naufragios, otras se comunican con personas en ruta o alertan a la guardia costera o, con demasiada frecuencia, ayudan en la búsqueda de los desaparecidos. Sus acciones son urgentes y metódicas y, sin embargo, cotidianas. Junto a otras tantas personas, han construido una red informal que brinda asistencia a quienes intentan cruzar a Europa.

Mientras la cuestión se diluye en los relatos mediáticos, o se confunde con otros discursos y los Estados convierten en problema político lo que es una emergencia humanitaria, la autora nos ofrece un relato imprescindible sobre la magnitud de la catástrofe que se desata en nuestras fronteras. Frente a las cifras que se repiten en informes y titulares, Tervonen devuelve nombres, historias y trayectorias vitales. Su escritura desmonta la abstracción estadística y la sustituye por relatos concretos, por vidas que se interrumpen o que continúan a pesar de todo.

A través de las conversaciones que mantuvo con ellos, Taina Tervonen nos acerca los retratos de cinco centinelas, portadores de esperanza, que actúan y documentan lo que nadie quiere ver. Son personas que dedican su tiempo y energía a que se restituya la dignidad a los difuntos, a que los supervivientes tengan un futuro posible, a que no perdamos por completo nuestra humanidad.

En ese sentido, Los vigías es también un libro sobre la memoria. Sobre la necesidad de registrar lo ocurrido para que el mar no se convierta en una fosa anónima y para que las historias de quienes desaparecen no se diluyan en el olvido. Los protagonistas de estas páginas saben que cada mensaje recibido, cada llamada de auxilio, cada cuerpo identificado o cada nombre recuperado constituye una forma mínima —pero imprescindible— de justicia.

Leer este libro implica aceptar una incomodidad: la de reconocer que estas tragedias no ocurren en un lugar lejano, sino en los bordes de nuestro propio mundo político y moral. Los vigías observan el horizonte, atentos a cualquier señal. Y, de algún modo, también nos interpelan a nosotros, recordándonos que mirar hacia otro lado es, en sí mismo, una decisión.

Taina Tervonen (1973), franco-finlandesa, vivió en Senegal hasta los quince años y habla wólof. Trabaja como documentalista y periodista independiente para publicaciones finlandesas y francesas desde hace más de veinte años. Siempre ha escrito sobre la familia, las migraciones, las historias de vida. Su trabajo ha sido reconocido con el Premio Louise-Weiss de Periodismo Europeo y el Premio Internacional True Story. Además de Los rehenes en 2024, Errata naturae publicó Las sepultureras en 2023, libro por el que recibió tanto el Premio Jan Michalski 2022 como el Premio Libro del Año 2023 en la categoría no ficción de la Asociación de las Librerías de Madrid.

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.