Proceso inevitable
El tránsito de los olores comenzó una mañana de abril. Anotó la fecha en el calendario. Quería recordar, tiempo después, que la cuenta atrás arrancó un día de sol y flores.
El tránsito de los olores comenzó una mañana de abril. Anotó la fecha en el calendario. Quería recordar, tiempo después, que la cuenta atrás arrancó un día de sol y flores.
Ha alcanzado el fin del estado larvario. Posee ahora un cuerpo suave, aterciopelado, con un tono turquesa. Se observa en el espejo y sonríe. Bate las alitas, se estira, gira. Soy hermosa, piensa. Continúa la observación: del conjunto al detalle; del cuerpo ovalado, perfecto, a las antenas rubias, sensuales. Seductora, afirma, muy seductora. Se asoma … Leer más
Sé que en algún tiempo compartimos una casa ruinosa, de esas que tienen muchas posibilidades, en un barrio viejo y triste, de una ciudad cualquiera. Allí comenzó el nido: entre las pelusas, el hielo, sus fotos. Y después, ya todo corrió. Pero en algún tiempo. Baldosas rotas. Acogimos la migración con entusiasmo. Y después creamos … Leer más
En los pueblos abandonados, las voces pulsan más fuerte el aire y los silencios existen solo en la distancia.
Debajo del agua hay: treinta y dos casas (de las cuales catorce con balcón, tres con corral, ninguna ya con macetas), una iglesia con campana, una escuela para unos cincuenta estudiantes, una ermita (para la Virgen de la Peña), dos bancos al sol, un abrevadero, un pilón, un lavadero, tres talleres, un horno de leña, … Leer más
En los veranos de sequía nuestras casas quedan al descubierto, desprotegidas del agua salvadora que nos ampara. Es la época de los fantasmas. Bajan por el camino de fango, se asoman a nuestras ventanas. Alguno llora. Y no hay consuelo. Son almas en pena. Tristes almas en pena. Nosotros, los habitantes del pueblo de agua, … Leer más
Sufrió la violencia del desplazamiento solo cuando cerró la puerta y recorrió la calle por última vez. La vida prometida, hasta entonces luminosa, le dolió de repente. Se acercó al agua que iba a ser su pueblo y tiró allí la llave. El chof de la caída era el chof de su ánimo. Cada paso, … Leer más
El agua, propietaria de nuestro pueblo, alcanzó el campanario. Solo entonces regresamos para ver el espectáculo del lago: la montaña reflejada, la ribera arrancada, las vidas desplazadas. Queríamos saber si era cierta la necesidad de la inundación. Queríamos saber si bajo aquellas aguas, tal como nos aseguraron, los peces aprendían en la escuela y … Leer más
Hice la maleta en invierno. Pullover, campera, camiseta térmica. El tránsito fue sacando ropa. Abrí la maleta en verano. Bañador, toalla, short. Doce horas estacionales. La vida, vuelta del revés.
A la fuerza se lo llevaron. Canario rojo, cardenalito precioso. Lo botaron de su bosque, le desaparecieron su bosque. Le callaron la boca, al cardenalito. Allá, no quiso cantar su canto. Lejos, mudo, arrancado, exiliado, exilado.
Mira la ballena, es grandiosa. Viajar en ballena está bien, pero si lo que quieres es seguridad, no hay nada mejor que el pulpo: tentáculos de agarre, mira telescópica, braceo de movimiento. Lo dijo el agente. Le creímos. Compramos el viaje. Salimos al mar, tragamos sal, vimos el mundo. Era cierto: viajar en pulpo aporta … Leer más
En el tránsito, abandonaron el telescopio del tío Arturo. Lo llevaron como guía en la noche. Lo llevaron porque era un lujo intercambiable. Lo llevaron porque lo dijo el tío. Durante los primeros días, toda vez que miraban por el agujerito, veían un punto negro, lejano. El camino crecía y ellos caminaban. Por la noche … Leer más